INFORME INDICIARIO SOBRE PRESUNTOS ACTOS DELICTIVOS COMETIDOS POR EL EMBAJADOR DE ESPAÑA EN HONDURAS MIGUEL ALBERO SUÁREZ.

CÓDIGO PENAL ESPAÑOL

Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre

CAPÍTULO VI
De las defraudaciones

Sección 2.a De la administración desleal
Artículo 252.
1. Serán punibles con las penas del artículo 249 o, en su caso, con las del artículo 250, los que teniendo facultades para administrar un patrimonio ajeno, emanadas de la ley, encomendadas por la autoridad o asumidas mediante un negocio jurídico, las infrinjan excediéndose en el ejercicio de las mismas y, de esa manera, causen un perjuicio al patrimonio administrado.
2. Si la cuantía del perjuicio patrimonial no excediere de 400 euros, se impondrá una pena de multa de uno a tres meses.

CAPÍTULO VII
De la malversación
Artículo 432.
1. La autoridad o funcionario público que cometiere el delito del artículo 252 sobre el patrimonio público, será castigado con una pena de prisión de dos a seis años, inhabilitación especial para cargo o empleo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de seis a diez años.
2. Se impondrá la misma pena a la autoridad o funcionario público que cometiere el delito del artículo 253 sobre el patrimonio público.

Antecedentes / Datos objetivos:
Desde que el Embajador se incorporó a su nuevo cargo en la Embajada de España en Honduras, ha venido utilizando abusivamente los vehículos oficiales que tiene adjudicada la Embajada, la mayoría de las veces para sus actos particulares y de ocio. Durante fines de semana y festivos y durante sus vacaciones. De igual manera los tres vehículos oficiales de la Embajada los han venido usando diariamente para su disfrute personal y de ocio, tanto su esposa Elena Herreros como sus dos hijos. Y no sólo ellos, sino que han sido utilizados y se siguen utilizando de forma indiscriminada y abusiva igualmente para trasladar y pasear a amigos del Embajador y de su esposa, así como a amigos de sus hijos; y en muchas de esas ocasiones con los escoltas oficiales que sólo le corresponden al Sr. Embajador.
Todos los días para llevar y recoger al colegio a los hijos en vehículo oficial y con piloto del Embajador u otro piloto de la Embajada. Incluso con personal de servicios de la Residencia que no tiene la condición ni autorización para conducir esos vehículos oficiales. También para llevarlos a lugares de ocio, casas de amigos, fiestas, etc.
Estos vehículos son: Una Toyota Prado matrícula CD0308, un Volvo S40 y una furgoneta Peugeot con placas diplomáticas
En sus vacaciones particulares, igualmente han utilizado el vehículo oficial, así como al piloto del Embajador para esos fines.
Los desplazamientos particulares durante vacaciones que ha tomado y ha utilizado el vehículo oficial Toyota Prado han sido:
28 de marzo de 2015. Viaje particular del Embajador con su esposa e hijos hasta la frontera con Nicaragua. En este lugar el Embajador se hizo cargo del vehículo y lo condujo él durante su estancia en Nicaragua, sin solicitar ningún tipo de autorización a su Ministerio; ya que legalmente el vehículo no puede salir del país y mucho menos para actos particulares.
24 de noviembre de 2015. Viaje a Gracias Lempira. En este viaje de vacaciones que realizó el Embajador, le acompañó su esposa y dos hijos, en el vehículo oficial de la Embajada y utilizando para sus fines personales también al conductor Mario Ardón que los trasladó hasta dicho lugar y fue utilizado para sus visitas turísticas en esa zona mientras duró sus vacaciones.
16 de setiembre de 2016.- Viaje vacacional hasta la isla de Amapala, desplazándose hasta ese lugar en unión de su familia y con el piloto de la Embajada.
Todos estos movimientos generan un elevado gasto de combustible, que debiera de ser supervisado y controlado por el Canciller, pero que hace la “vista gorda” para no enfrentarse al Embajador y tener problemas, aunque también como muestra de agradecimiento, ya que a pesar de que no tiene derecho a ello, el Embajador consiguió que el Canciller tuviera acceso a los boletos de exoneración de impuestos que el resto de funcionarios de la Embajada no puede tener (con excepción de la Cónsul y 2ª Jefatura).
A parte del excesivo consumo de combustible originado por viajes particulares hay que añadir los gastos mecánicos producto de ello y un pequeño accidente del Sr. Embajador en su viaje por Nicaragua.

INSTRUCCIÓN DE SERVICIO NÚM. 11 DE LA OFICIALÍA MAYOR, DIRECCIÓN GENERAL DEL SERVICIO EXTERIOR DE LA SUBSECRETARÍA DE ASUNTOS EXTERIORES Y DE COOPERACIÓN. ESCRITO DE FECHA 15.03.2015.
ANEXO III. OBJETIVO 2. Racionalización del uso de los vehículos de las Representaciones.
1) Uso de Vehículo Oficial
Siguiendo el espíritu del artículo 8.2 de la Ley reguladora del Ejercicio del Alto Cargo de la Administración General del Estado de 27 de enero de 2015 sobre el uso del vehículo oficial: “la utilización de los vehículos oficiales estará vinculada con las obligaciones de desplazamiento y representativas derivadas del desempeño de las funciones del Jefe de la Misión/Oficina Consular y del resto de funcionarios de la Representación. La prestación de otros servicios que, en su caso, puedan ser llevados a cabo por vehículos oficiales, deberá realizarse atendiendo a la naturaleza del cargo desempeñado y a las necesidades de seguridad y de acuerdo al principio de eficiencia en el uso de los recursos propios”.
En relación al Vehículo de Servicio de las Representaciones, en ningún caso –salvo por motivos de seguridad- se podrá utilizar para actividades no oficiales –es decir, actividades de carácter privado o familiar.

Probatorio:
Tanto los viajes diarios del Embajador como los de su familia, así como los viajes particulares que han realizado son fácilmente demostrables y hay suficientes pruebas de ello. Hay constancia documental en su paso por la Aduana de Nicaragua, así como de sus otras estancias vacacionales y que bien podrían dar fe de ello tanto el piloto como los demás trabajadores de la Embajada y Residencia. Y hay constancia escrita en la Embajada de dichos viajes.
De igual manera se puede demostrar que el Sr. Canciller posee la boleta de exoneración de impuestos.
En sus viajes particulares y no oficiales, toda la familia del Embajador ha utilizado los tres vehículos de la Embajada y para ello también han utilizado como conductores, aparte del piloto oficial (Mario) del Embajador, al piloto de la Embajada (Marcos) y a dos sirvientes de la Residencia que no cuentan con la titulación ni autorización para ello (Gumercindo y Alexis). Y n sólo la familia del Embajador ha hecho uso del estos vehículos sino también las amistades de ellos para su uso y disfrute personal.
El Sr. Embajador prioriza el uso de los vehículos oficiales en beneficio de su familia en perjuicio de su uso del resto de funcionarios diplomáticos, que en varias ocasiones han tenido que utilizar sus vehículos particulares para asistir a actos oficiales.

TÍTULO XV
De los delitos contra los derechos de los trabajadores
Artículo 311.
Serán castigados con las penas de prisión de seis meses a seis años y multa de seis a doce meses:
1.o Los que, mediante engaño o abuso de situación de necesidad, impongan a los trabajadores a su servicio condiciones laborales o de Seguridad Social que perjudiquen, supriman o restrinjan los derechos que tengan reconocidos por disposiciones legales, convenios colectivos o contrato individual.

4.o Si las conductas reseñadas en los apartados anteriores se llevaren a cabo con violencia o intimidación se impondrán las penas superiores en grado.

Antecedentes / Datos objetivos:
Los trabajadores hondureños de la Residencia oficial del Embajador, cuentan con un contrato español en el que no pueden sobrepasar las 37.5 h. A pesar de ello se les obliga a dormir durante al menos 2 noches en la Residencia, por lo que se amplia considerablemente el número de horas que realizan a la semana, teniendo que atender durante todo ese tiempo a la familia del Embajador y sus visitas particulares.

Algunos fines de semana, también se les obliga a realizar servicios en la Residencia para atender a diferentes visitas particulares o amigos del Embajador y su familia.

Los permisos por asuntos particulares nunca los dejan tomar a su elección, sino que no los imponen cuando más les conviene al Embajador y esposa.

Los días que son festivos, se les obliga a trabajar siempre a dos personas y estos días trabajados nunca nos los devuelven, sino que aprovechan otro festivo para darles ese día, pero nunca compensado.

La mujer del Embajador los somete a una constante presión con las tareas diarias que tienen que realizar en la Residencia, recriminándoles con malas palabras y ofensas constantemente cuando no se realizan según su gusto o criterio; teniendo que realizar tareas que no les corresponden por contrato; con un trato inhumano y despótico; como si fuera ella la persona que los tiene contratados y a los que paga; cuando es el Ministerio español en base a su contrato personal que no se cumple legalmente.

El piloto no libra durante todos los fines de semana y para ello también utilizan a otro piloto de la Embajada para apoyarlo en los traslados de la familia del Embajador para actos únicamente particulares, lo que conlleva un elevado gasto de la gasolina que usan los carros, hecho que tenía que ser controlada por el Señor Canciller e informar a Madrid de los excesivos gastos. Las horas que realizan semanal o mensualmente siempre sobrepasan a lo establecido legalmente en su contrato y nunca se las compensan por días libres o con dinero.

Estos hechos han sido puesto en varias ocasiones en conocimiento del Canciller de la Embajada como responsable de su situación, pero que ha hecho caso omiso a sus denuncias, así como del gasto abusivo de los carros y gasolina, y de las comidas oficiales y particulares.

Probatorio:
El vigilante de la Residencia de la Embajada anota todas las entradas y salidas del personal laboral, por lo que hay constancia escrita de los horarios y horas en las que este personal permanece en la Residencia.
También hay un cuadrante horario que confecciona la Cónsul y que firma el Embajador.
Los mismos trabajadores pueden dar cuenta, asimismo, de sus horarios y excesos de los mismos.

CAPÍTULO V
Del cohecho
Artículo 422.
La autoridad o funcionario público que, en provecho propio o de un tercero, admitiera, por sí o por persona interpuesta, dádiva o regalo que le fueren ofrecidos en consideración a su cargo o función, incurrirá en la pena de prisión de seis meses a un año y suspensión de empleo y cargo público de uno a tres años.

Artículo 435.
Las disposiciones de este capítulo son extensivas:
1.o A los que se hallen encargados por cualquier concepto de fondos, rentas o efectos de las Administraciones públicas.
2.o A los particulares legalmente designados como depositarios de caudales o efectos públicos.
3.o A los administradores o depositarios de dinero o bienes embargados, secuestrados o depositados por autoridad pública, aunque pertenezcan a particulares.
4.o A los administradores concursales, con relación a la masa concursal o los intereses económicos de los acreedores. En particular, se considerarán afectados los intereses de los acreedores cuando de manera dolosa se alterara el orden de pagos de los créditos establecido en la ley.

Antecedentes / Datos objetivos:
En las anteriores fiestas del día de la Hispanidad, el Embajador solicitó de forma expresa a varios distribuidores, tanto de comida como de bebida, les regalasen “voluntariamente” diversas viandas para ser ofrecidas durante esta festividad en el Hotel Intercontinental donde se celebraba. Varios fueron los gerentes de estas empresas los que se prestaron a tal colaboración y que entregaron directamente en la Residencia oficial del Sr. Embajador; a destacar: decenas de cajas de camarones y marisco diverso, así como vinos y licores de diferentes marcas españolas.
Pues bien, de todos estos regalos que hicieron estas empresas, muchos de ellos no se llevaron hasta el Hotel para su distribución entre los invitados, sino que por parte del Embajador se ordenó que se quedaran en la Residencia para ser usados tanto para su consumo particular y familiar, como para ser usado en diferentes eventos de comidas o cenas particulares. Hay que tener en cuenta que todas las comidas “oficiales” que el Embajador realiza en la Residencia en la que invita a diferentes comensales, solicita oficialmente un reembolso por cada asistente a la misma, que aunque en un principio solicite 20 y sólo acudan 10, él pide igualmente para 20 personas, y que sin ningún control son abonadas por su Ministerio, engordando su bolsa particular y que queda a recaudo en la caja de la Embajada, con el beneplácito del Canciller, y que luego utiliza para gastos personales tanto para él como para su esposa; sobre todo para despilfarrar en la insuma compra de comida, muebles, objetos de decoración, plantas y flores de todo tipo.

Probatorio:
Todos los trabajadores de la Embajada así como de la Residencia son testigos de la entrega de dichos alimentos y bebidas y de su resguardo en la Residencia del Sr. Embajador para su uso y disfrute personal y familiar.
De igual forma se podría corroborar con las empresas que han entregado estas viandas y bebidas.

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